Tu televisor LG se enciende, se escucha el sonido, pero la pantalla queda en negro. La pregunta lógica es cuánto cuesta arreglarlo. La respuesta honesta: depende de la falla, pero la mayoría de estos casos se resuelve a un precio razonable, muy por debajo de comprar un televisor nuevo.
¿Por qué “depende”?
Cuando un LG se oye pero no se ve, la causa casi siempre es una de dos:
- Retroiluminación (lo más común): las tiras de LED que iluminan la pantalla se gastaron. Reparar la retroiluminación ronda en promedio los 80 mil pesos, según el tamaño del televisor.
- Fuente de poder o placa: a veces la imagen no llega por la electrónica que la procesa. El valor varía según el componente.
Por eso no damos una cifra cerrada por teléfono sin ver el equipo: primero confirmamos qué falló, y recién ahí te entregamos un precio exacto. Nadie debería pagar por una reparación sin saber antes qué se va a reparar.
Cómo saber cuál es tu caso
Hay una pista útil: en una pieza oscura, alumbra la pantalla negra con la linterna del celular. Si ves la imagen muy tenue por detrás, es retroiluminación (lo más barato y frecuente). Si no se ve nada de nada, puede ser la placa. De todos modos, el diagnóstico lo confirma con seguridad.
¿Conviene repararlo?
En la gran mayoría de los casos, sí. Un LG con buena pantalla al que solo le falla la iluminación es un equipo que vale recuperar: la reparación cuesta una fracción de un televisor nuevo, que además podría durar menos. LG tiene buena disponibilidad de repuestos, así que el arreglo es viable y lo respaldamos con garantía.
El mejor precio
El mejor precio no es el más bajo, sino el que incluye el repuesto correcto, técnicos con experiencia y garantía. Trabajamos con repuestos adecuados y, cuando tenemos el kit en stock, muchas veces resolvemos en el día.
¿Cuánto demora la reparación?
Si es la retroiluminación y tenemos el kit en stock, muchas veces se resuelve el mismo día o en pocas horas. Si la falla está en la placa o hay que pedir un repuesto específico para tu modelo, puede tomar algunos días hábiles. Tienes dos caminos: a domicilio, con cita hasta el mismo día según disponibilidad, o en taller, que suele salir más económico. En ambos casos hacemos diagnóstico primero y trabajamos con garantía.
¿Tu LG se escucha pero no se ve? Cotiza la reparación con la marca y el tamaño, o pide una visita a domicilio. Confirmamos la falla y te decimos el precio antes de intervenir el televisor.