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Telefix Responde

El verdadero costo ambiental de comprar un televisor nuevo

El verdadero costo ambiental de comprar un televisor nuevo

Comprar un televisor nuevo se siente como un gesto inocuo: vas a la tienda, pagas, te lo llevan. Pero detrás de esa caja hay una cadena de extracción, fabricación, transporte y desecho que pocos ven. Si te importa el impacto ambiental, reparar es de lejos la opción más limpia.

La huella que no viene en la etiqueta

La mayor parte del impacto ambiental de un televisor no ocurre mientras lo usas: ocurre antes de que lo enchufes por primera vez. Estudios de ciclo de vida de electrónicos de consumo estiman que entre el 60% y el 80% de las emisiones de carbono de un equipo corresponden a su fabricación: minería de metales, producción de paneles, ensamblaje y transporte.

Traducción simple: un televisor ya “contaminó” la mayor parte de lo que contaminará en su vida el día que llega a la tienda. Cada TV nuevo es toda esa cadena ejecutada de nuevo.

El problema de los materiales

Un televisor contiene plásticos, vidrio, aluminio, cobre y trazas de metales raros y preciosos. Extraer y refinar esos materiales es de lo más intensivo en energía que existe. Cuando botas un TV por una falla reparable, no estás botando “un aparato”: estás botando toda esa minería ya hecha, que habría que repetir completa para el nuevo.

E-waste: el residuo que más crece

Según el Global E-waste Monitor de Naciones Unidas, el mundo generó más de 60 millones de toneladas de residuos electrónicos en 2022, y solo cerca de un 22% se recolecta y recicla de forma formal. El resto termina en vertederos, quemado o en reciclaje informal sin controles. Chile no es la excepción: la infraestructura de reciclaje de electrónicos todavía está lejos de absorber lo que se desecha.

Reparar = no fabricar = no desechar

Aquí está el punto central: la reparación evita el impacto en ambos extremos. No requiere fabricar un equipo nuevo (ahorra minería, energía, transporte) y no genera un residuo de 15-30 kilos que el sistema de reciclaje difícilmente va a procesar bien. Es la forma más directa de consumo responsable que existe en electrónica.

Y no es una cuestión de sacrificio: reparar también es lo más barato y, en la mayoría de los casos, te devuelve un equipo igual o mejor que el que podrías comprar por el doble o triple de plata.

“Pero los nuevos consumen menos luz”

Cierto en parte: un LED moderno consume algo menos que uno de hace 10 años. Pero el ahorro de energía en uso tarda muchos años en compensar la huella de haber fabricado el equipo nuevo — si es que llega. Además, la diferencia de consumo entre generaciones se ha achicado mucho. El impacto grande está en la fabricación, y esa se paga entera y por adelantado con cada compra.

¿Quieres hacer lo ambientalmente correcto y lo más barato? Es la misma decisión: cotiza la reparación de tu televisor, o pide una visita a domicilio. Reparado, con repuestos correctos y garantía por escrito.